Formación Espiritual y en Valores

En estos primeros años de la educación, es precisamente cuando se construyen las bases que harán de los alumnos personas de bien. Procuramos brindarles un entorno positivo para que logren desarrollarse con éxito y ayudamos a cada niño a realizarse en plenitud, formando su voluntad, corazón, afectividad y emotividad, libertad y responsabilidad.

En esta etapa empieza la formación de hábitos y virtudes, para ello, la disciplina es algo fundamental, pero siempre acompañada de una constante motivación para que el alumno convencido, elija el bien. Llevamos a cabo actividades que ayudan a los niños a conocer, valorar, vivir y comunicar las virtudes de una manera habitual, firme y comprometida, según su edad y nivel de desarrollo. Buscamos motivarlos con ejemplos de acciones para que vivan las virtudes de manera constante dentro y fuera del colegio, haciéndolas parte de su vida.

Los alumnos inician de manera natural el aprendizaje de la religión, desarrollando una amistad con Jesús y con María. También aprenden a ser agradecidos con Dios por todo aquello que les ha regalado, y de esta gratitud nace la conciencia de ayudar siempre a los que más lo necesitan. Fomentamos actividades que desarrollan en los pequeños la sensibilidad para ver las necesidades de los demás.

Contamos con el apoyo de sacerdotes, consagrados y consagradas para guiar y contribuir en la formación espiritual y en valores de cada uno de nuestros alumnos y sus familias.